Browsing Tailandia

Liveaboard in Similan

Noviembre12

Qué mejor forma de estrenar nuestro recién título open water que haciéndolo a lo grande, en un liveaboard, o lo que es lo mismo, un crucero de buceo, recorriendo Koh Similan.

El parque nacional de las islas Similan tiene una extensión de 128 km2, y se compone de nueve islas de maravillosas playas de arena blanca y grandes formaciones de rocas de granito, creando paisajes así de espectaculares

Para llegar hasta allí, volamos hasta Phuket, y apenas a 90km de distancia se encuentra Khao Lak, un pequeño pueblo orientado principalmente al buceo y puerta de entrada a las Similan; un lugar muy tranquilo donde pasamos un par de días después del crucero. Llegamos a media mañana, y esa misma tarde ya conocimos nuestra casa para los próximos días:

Fue la mejor elección: embarcar, cenar y navegar mientras dormíamos para llegar a primera hora del día siguiente a nuestro primer punto de buceo.

Un total de nueve inmersiones en tres días escasos, con una agenda así de apretada:

Para ser nuestro primer liveaboard la verdad es que disfrutamos muchísimo. A pesar de que Mila tuviese que pelearse con la flotabilidad en las primeras inmersiones (una que es novata). Siendo la primera vez que usamos una computadora, comprobamos que en todas las inmersiones sobrepasamos nuestro tope de 18 metros * (esto que no lo lea ningún profesional please!)

* pero nunca pasamos de los 19 metros, eh?

Además Jorge se estrenó con su primera inmersión nocturna, donde pudo comprobar lo diferente que es todo de noche, con una fauna marina muy diferente a la que se ve de día, y descubrió el plancton bioluminiscente.

Entre inmersión e inmersión nos dedicábamos básicamente a comer o a hacer el vago. ¡Nunca me han puesto tantos platos de comida al día como en ese barco! Y relajarse entre un punto de buceo y otro tampoco estaba nada mal!

Incluso con tiempo de visitar alguna playita de las islas, en las que apenas hay casi nadie

Es una lástima no tener fotos de las inmersiones, pero eh, aún no tenemos cámara, así que a ver si a la próxima se apunta Vicente, o si no, aceptaremos donativos de buen grado para poder documentar los próximos viajes.

Más que nada porque la próxima vez que nos crucemos con un tiburón leopardo, además de contarlo al subir, podremos fotografiarlo y ser la envidia del resto de compañeros del barco!!

Una vez en tierra firme de nuevo, sólo nos quedaba la parte final del viaje, hotelito de playa en Khao Lak, para volver a ser un turista más: el clásico combo playa-piscina y piscina-playa, pasear por las tiendas de la única calle de Khao Lak, cenar pescado en los restaurantes cercanos, etc… aunque también lo disfrutamos mucho!

Vacaciones en Tailandia (III): Phuket

Junio27

Phuket es la isla más grande y famosa de Tailandia. Sobretodo gracias a la industria del cine.
La película “La Playa”, de Leonardo DiCaprio, se rodó en Maya beach, que se ha convertido en la playa de moda, o el Parque Nacional de Phang Nga con la famosa roca de James Bond. Nosotros no pudimos visitar ninguno de esos dos sitios, por estar la marea demasiado baja para fondear allí, así que nos tuvimos que conformar con hacer una excursión a las islas Phi Phi y comprobar que, cuanto más famoso es un sitio, menos belleza le queda.

Al menos teníamos unas vistas impresionantes desde la terraza del hotel Katatani, aunque debido a la corriente y a las olas, en la playa era difícil nadar

Aprovechamos ese día para bañarnos y hacer el vago, y por la noche bajamos hasta Patong, la zona más famosa de la isla, llena de restaurantes, pubs, discotecas y miles de tiendecillas donde gastarte el dinero comprándote ese tipo de cosas que solo compras en un lugar de playa, y que generalmente no vuelves a usar una vez terminadas las vacaciones, jeje.

Al día siguiente, como no, tocaba excursión. Por mucho que yo hubiese dicho a todo el mundo “quiero unas vacaciones de no hacer naadaaaaaaaaa”, la verdad es que una vez allí, no puedes dejar escapar la oportunidad.
Como decíamos antes, volvimos a subir a un barco, esta vez para ir a hacer snorkel a las islas Phi Phi.

Aunque este speed boat era bastante menos cómodo que el de Samui, y con bastante más gente.

La mitad de la gente que aparece en la foto se mareó, algunos vomitaron, y varios de ellos decidieron parar a mitad de camino para coger un ferry de vuelta, que sin duda daba menos saltos y mareaba menos que nuestro barco.

Llegamos a las islas Phi Phi y empezamos a darnos cuenta que todo lo que nos gustó de Samui, no lo íbamos a encontrar aquí, a pesar de los paisajes de postal.

La primera inmersión fue bastante incómoda, ya que paramos en un sitio con menos de dos metros de profundidad, y era imposible nadar ya que los corales eran demasiado peligrosos para nuestros pies, así que tuvimos que conformarnos con flotar un poco con los chalecos salvavidas y darnos cuenta, con bastante pena, que el turismo se está cargando el fondo marino, ya que, a diferencia de Samui, las barcas aquí tiran ancla donde les parece, arrastandola varios metros, llevandose a su paso todo el coral. En poco tiempo, si las cosas siguen así, destrozarán su principal fuente de economía. Es una pena que no se den cuenta ahora que aún están a tiempo.

Seguimos en la barca, rumbo a una supuesta playa paradisíaca, mientras disfrutamos de las vistas

Pero ya al acercarnos, intuimos que lo de paradisíaca es un poco exagerado

Cientos de personas en una playa minúscula, fumando y comiendo, tirandolo todo al suelo, sin tener ningun cuidado con lo que tienen alrededor

Mientras cientos de personas más intentan llegar a la playa desde otros barcos

He visto pateras menos abarrotadas. Estas son las imágenes que nunca se enseñan: La masificación está terminando con la pureza de estos lugares, y el coral prácticamente ha desaparecido por culpa de las anclas de las barcas, que no tienen ningún cuidado… es una pena

En fin, paramos a comer en otra isla, preparada perfectamente para que los turistas nos dejemos el dinero, pero al menos disfrutar de las vistas sigue siendo gratis

Y de nuevo a la barca, a otra isla donde puedan seguir vendiendonos cosas… Esta vez se llama Paradise Island, y a pesar de todo, reconocemos que es preciosa

Apenas mediría 100m2, lo único que tiene es un bar, unas tumbonas (previo pago, claro), y más tiendecitas, aunque paseando por sus extremos pudimos encontrar rincones casi vírgenes y así de bonitos

Y como todo lo bueno se acaba, pues nuestro viaje acabó en Phuket. A pesar de todo lo que he dicho y de lo que pueda parecer, la verdad es que es precioso y merece la pena visitarlo, aunque un día sería suficiente. Hay cientos de lugares en Tailandia igual de bonitos y que aún son desconocidos… Si podemos repetir viaje, desde luego, nos apartaremos de estos destinos y buscaremos sitios poco visitados, donde poder hacer un curso de buceo con botella y disfrutar más aún de los paisajes marinos… Mientras tanto, solo nos queda recordarlo!!!

Para el que tenga el valor de ver el álbum entero, puede encontrarlo aquí.

Vacaciones en Tailandia (II): Koh Samui

Junio24

Volamos de Bangkok a Koh Samui, y aterrizamos en uno de los aeropuertos más bonitos del mundo. Salvo por las indicaciones de las terminales, y las cintas de equipajes, creerías que has aterrizado directamente en un hotelito, con salas de espera de techo de paja, y todo lleno de flores, riachuelos, etc.

Nuestro hotel estaba a poca distancia. Realmente Koh Samui no es una isla muy grande, así que todo queda cerca. El hotel, Sareeraya, es una maravilla.

Sentados al aire libre y con esas vistas hicimos el check in, y después la habitación, con jacuzzi privado en la terraza con vistas al mar… impresionante!

Koh Samui está situada en la costa este de Tailandia. A finales de los años 70 ni siquiera tenía carreteras. Hoy en día es uno de los lugares turísticos más famosos, aunque afortunadamente, aún no está tan explotada como Phuket, y los paisajes son increibles.

Tras un día de descanso paseando por la playa y haciendo el vago en la piscina del hotel y en el jacuzzi, al día siguiente tocaba día de barco y snorkel en unas islas cercanas

Y llegamos a Koh Tao, la isla más bonita donde hemos estado en todo el viaje.
Aguas cristalinas, arenas blancas, cabañas de madera y paja… en fin, todo lo que uno imagina cuando piensa en el paraiso.

Si hacer snorkel por primera vez en un mar así es impresionante, como estar en una pecera, poco después pudimos disfrutar de algo igual de increible: Bucear en otra isla mientras caía una gran tormenta. Ver diluviar bajo el agua, rodeada de corales y peces es algo que no tiene precio!

Después de un día de snorkel, tocaba algo diferente, así que nos fuimos de safari en un jeep a recorrer la parte alta de la isla, que es muy montañosa. Y de paso, aprendimos a conducir elefantes.

Dimos de comer a los animales

Y nos bañamos en una cascada espectacular

Las vistas desde arriba son igualmente preciosas.

Y después de todo eso, más jacuzzi al llegar a la habitación, y un aperitivo para finalizar el día

Ya al día siguiente, volamos rumbo a Phuket en la tercera y última etapa de nuestro viaje, en un avión de hélices igual de bonito que el areopuerto que dejábamos atrás.

posted under Hoteles, Tailandia, Viajes | Comentarios desactivados en Vacaciones en Tailandia (II): Koh Samui
« Older Entries