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Monsoon time

Septiembre8

El monzón suele ser una época incómoda para los que, como yo, no están muy acostumbrados a la lluvia ni disfrutan con ella. Las lluvias monzónicas poco tienen que ver con lo que conocemos en España. A veces llueve literalmente como si te lanzaran cubos de agua. Y una vez empieza a llover, nunca sabes cuanto va a durar. Pueden ser 3 horas, o pueden ser 3 días. Las calles se llenan de agua estancada, los atascos se intensifican, la humedad ataca todos los lugares de tu casa sin piedad… Sin embargo, tras la temporada de calor asfixiante los meses previos, siempre se reciben de buen agrado las lluvias.

En monzón, hay muchos sitios en India que no se pueden visitar, debido a las lluvias torrenciales y a que el estado de las carreteras empeora. Sin embargo, es la mejor época para visitar otros muchos lugares que muestran otra de las caras de la India, una de las más desconocidas para nosotros, y que durante el monzón se convierten en algo espectacular.

Cerca de Baroda, a unos 450 km de Bombay, los paisajes en monzón son increibles. Apenas una hora de trekking y cuando llegas parece que estes en otro mundo.

Nuestro destino era una cascada espectacular, con una caída libre de unos 30 metros con unas vistas increibles, donde pasamos el día.

Y de donde por supuesto, no nos podíamos ir sin darnos un baño.

Casi cualquier lugar mejora en monzón. Todo está cubierto por un manto tan verde que parece de mentira. Y el contraste de la piedra marrón de los monumentos con el verde que crecía por todos lados es muy refrescante.

Pero no hace falta irse tan lejos para encontrarte con paisajes espectaculares. En Malsej Ghat, a unos 150km de Bombay, es uno de esos paisajes que uno no puede perderse si visita esta ciudad en monzón. Siendo nuestra tercera temporada de lluvias desde que vivimos aquí, ya iba siendo hora de conocerlo, así que preparamos unos bocatas y nos lanzamos a la carretera, a realizar un trayecto que en otras circunstancias habría costado un par de horas como mucho, pero que aquí, en la incredible India, nos llevó algo más de cinco por unas carreteras secundarias con vistas tan bonitas como esta

Y con algunas bastante peores, en las que los accidentes ocurren bastante a menudo.

No hubo que lamentar heridos, si acaso, las pérdidas de la mercancia; ya que mientras estábamos parados esperando que se abriese la carretera, el conductor del camión nos relató su accidente mientras lugareños asentían vehementes y los niños nos intentaban vender mehti, que era lo que transportaba el camión.

Cuando nos acercamos a Malsej Ghat, el paisaje empezó a cambiar radicalmente, encontrándonos con estas montañas, a las que íbamos a subir.

Y con las primeras cascadas que caían prácticamente en la carretera

Cada una de las pequeñas cascadas del camino era una fiesta, a los indios les encanta el agua.

E incluso en algún momento dudamos que fuera posible seguir circulando

Sin embargo, llegamos a la cima y pudimos disfrutar de la comida con unas vistas espectaculares.

Lo malo que tiene esto es que una vez has pasado el día en un lugar así, la vuelta al caos de Bombay, tras 9h de coche, es aún máaaas dura…