Browsing Dubai

No es país para pobres

Diciembre15

Como nunca nos cansamos de viajar y conocer lugares nuevos, este regreso a España hemos decidido hacerlo con una breve parada en Dubai, para conocer esa ciudad llena de record guiness, y tan diferente a Bombay.

Y la verdad es que es una ciudad cuanto menos, curiosa. Acostumbrados al caos de Bombay, las calles bulliciosas, el ruido constante y a una ciudad viva las 24 horas del día, Dubai parecía desértica y aburrida en comparación.

Dubai es la segunda ciudad de los Emiratos Árabes Unidos. Apenas tiene dos millones de habitantes (casi los mismos que nuestro barrio en Bombay, vaya). Nos pareció un parque temático del lujo. Todo tiene que ser más grande que, más caro que, más lujoso que… Es la obsesión de la ciudad, y lo que la hace famosa.

Al ser una visita de fin de semana, decidimos aprovechar los dos días al máximo. El sábado por la mañana contratamos un tour al más puro estilo guiri para poder visitar rápidamente las zonas más interesantes de la ciudad.

Así, empezamos el recorrido desde la playa de Jumeirah, famosa por sus vistas del tan conocido Hotel Burj Al Arab, el único hotel de siete estrellas del mundo y donde, evidentemente, no nos alojamos.

Paseamos por Palm Jumeirah, el famoso conjunto de islas artificiales que forman la figura de una palmera, y que está llena de viviendas de lujo, muchas de las cuales son de famosos, y donde está el hotel Atlantis.

Circulamos por la avenida Sheikh Zayed, impresionantemente grande e impresionantemente vacía.

Y como no, nos acercamos hasta la plaza de los record guiness: Esta plaza tiene un record guiness por tener más record guiness dentro de la misma: El edificio más alto del mundo, la fuente más grande del mundo y el centro comercial más grande del mundo… No se qué tendría que decir de todo esto Freud a los dubaitíes…


Burj Khalifa, de 828 metros de altura, el más alto del mundo


Fuente de Dubai, la más grande del mundo con un espectáculo de luz y música


Más de 6000 luces y proyectores de agua que se elevan hasta 150 metros de altura, que vimos por la noche


Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo; con más de 1200 tiendas y acuario incluido en su interior.

Seguimos el recorrido de los rascacielos, como los Emirates Towers

y muchos otros más de los que no conocemos el nombre.
Casi desde cada rincón de la ciudad puedes recordar que no hace mucho, esto era sólo un desierto.

Al anochecer, decidimos subir al mirador del Burj Khalifa, para ver lo que se siente y se ve a tanta altura.

Y las vistas son impresionantes, es como estar en un avión.

Al día siguiente tocaba un rato de playita y relax, que además no todos los días puede uno darse un chapuzón en el Golfo Pérsico.

En Dubai hace tanto calor (y tienen tanto dinero) que las paradas de autobús son casetas cerradas con aire acondicionado!

Y como colofón de nuestro fin de semana, lo más divertido de todo: Desert Safari y cena en un campamento árabe!

Primero alquilamos unos quads para saltar las dunas a nuestro aire, y después, un rally en 4×4 donde el conductor va saltando dunas imposibles y tu vas cruzando los dedos para salir de una pieza!

Yo, que era la primera vez que conducía un quad, no estaba muy segura de hacerlo. Y a pesar de sufrir una avería y quedarme solita durante un rato en pleno desierto hasta que apareció alguien que pudo arreglarme mi quad, me encantó y estoy deseando repetir!

Después del rally, paseo en camello y llegada al campamento, para cenar carne a la brasa, hacernos tatuajes de henna y fumar shisha, todo muy typical pero genial!

Para el que tenga ganas de tragarse el álbum entero, puede verlo aquí.