Browsing Corrupción

Misión Imposible (2ª parte)

Septiembre4

Bueno, como no nos íbamos a rendir sin luchar un poquito, aprovechamos que ayer viernes tenía día libre en el curro para intentar de nuevo recuperar nuestro ordenador.

Esta vez solo tuvimos que esperar 3 horas. Al llegar ahí estaban nuestros amigos los del azafrán, que se sorprendieron mucho cuando les contamos que nadie nos habían enviado el paquete tal como habían prometido. Nos dijeron que hablásemos con la señora que estaba en el despacho de al lado, pero que casualmente había salido a comer. Así que nos dijeron que esperásemos en esta agradable sala de espera mientras ella volvía…

Cuando ella volvió y conseguimos explicarle lo que queríamos, nos dijo que eso era cosa del señor de al lado, que tenía que ser él quien lo solucionase, no ella. Casualmente, ahora era su turno de salir a comer y tardaría una hora en volver.

El resto de la operación rescate se vuelve un poco borroso ahora que ya han pasado los días, como un mal sueño, jeje. Subimos y bajamos por todas las plantas del edificio pidiendo información, hasta que la señora, cansada de vernos por ahí, intentó hacer algo también.

Finalmente pudimos acceder al almacén donde se guardan todos los envíos, mientras alguien buscaba nuestra caja. Solo con ver el estado del lugar perdimos esperanzas de encontrar el ordenador en buen estado..

Las fotos son bastante malas, porque están hechas a escondidas con el móvil, y es que, despues de ver el estado de un edificio público, no tenía ganas de comprobar como sería una celda india, jeje.

Finalmente encontraron nuestro paquete en el segundo piso. Pagamos unas tasas en el primer piso. Bajamos con el papel a la planta baja. Anotaron que estaba pagado y nos mandaron de nuevo al segundo piso. Abrieron la caja para comprobar el contenido y nos mandaron firmar más papeles. Con la caja a cuestas bajamos de nuevo. Nos paran en el primer piso, y nos piden más dinero. Una nueva tasa. Yo me cabreo pero Jorge, que es más listo, decide pagar lo que nos piden (poca cosa) sin protestar. Y finalmente, conseguimos cruzar la puerta de la calle con la caja en nuestras manos, y sin azafrán!!

Así que ya hemos terminado con nuestra aventura en Correos. La caja tenía este aspecto al llegar a casa, pero, a pesar de que la caja de la torre está reventada y hay que comprar una nueva, el ordenador FUNCIONA!!!

posted under Corrupción | 2 Comments »

Misión imposible

Agosto29

Desde antes de llegar a Bombay ya habíamos oído hablar de la corrupción india, pero no la habíamos sufrido en persona… hasta ahora.

El 6 de julio enviamos desde España el ordenador de Jorge. En Correos no nos certificaban el envío por ser para la India. De todos modos decidimos arriesgarnos, y realizar un envío a mi nombre, destinado a mi misma en la dirección de mi oficina, ya que tardaría unos 10-15 días en llegar.

Habiendo pasado mes y medio, ya lo habíamos dado por perdido, hasta que el martes pasado recibí una carta a mi nombre en el trabajo. Como la mitad estaba en hindi, necesité ayuda para que me la tradujeran. Mas o menos me decían que el paquete se encontraba en la customer office y que debía ir a recogerlo allí presentando mi factura de compra y justificante de envío.

El jueves por la tarde, al salir del trabajo, mi compañera y yo fuimos a la oficina de correos india para ver qué podíamos hacer. A pesar de no tener la factura, puesto que es un ordenador de segunda mano, esperábamos que mi pasaporte y mi puesto de trabajo nos pusieran las cosas más fáciles.

Una vez llegamos y localizamos el edificio correcto, entramos y nos registramos en el libro de visitas. Después, el primer señor que nos atendió nos envió a la tercera planta, donde hablamos con un par de personas. Estas a su vez nos enviaron a la primera planta, donde hablamos con otro señor que nos envió a una mesa donde había una mujer. Le explicamos lo que sucedía y nos dijo que si abrían la caja y comprobaban que el ordenador no era nuevo, podríamos llevarnoslo esa misma tarde. Para ello nos remitió a un nuevo despacho, para hablar con el jefe de la sección.
Una vez localizada la persona que iba a darme mi paquete, comenzaron los problemas: Nos miró de arriba a abajo y lo que vió fue a una chica india y a una chica española, ambas mujeres, sin ningún hombre que les acompañara, y decidió que no nos daba el paquete. Que mejor fuéramos otro día, que preparar los papeles llevaba al menos un par de horas de trabajo y que ya era tarde y estaba cerrado. Yo, con mi carácter español intenté pedirle explicaciones, ya que no entendía que me dijera que una oficina abierta al público estaba cerrada cuando yo estaba dentro hablando con él. Mi amiga me cogió del brazo y me dijo “no discutamos, será peor. Si el jefe decide que no quiere darnos la caja y le ponemos problemas, no podrás recuperarla nunca”.

Así que salimos con cara de tontas de la oficina.

Ayer sábado decidimos intentarlo de nuevo, así que esta vez, acompañada por Jorge, volvimos a la oficina. Me salté las visitas al resto de despachos e intenté que la mujer que nos había atendido la primera vez, y que era la única amable, nos diera el paquete. Sin embargo, la respuesta fue la misma, nos envió al despacho de al lado a hablar con el encargado.

Este me reconoció nada más entrar, pero la presencia de Jorge a mi lado le dió más seriedad al asunto. O eso creí yo.

Una vez superado el interrogatorio (de donde somos, que hacemos en la India, donde trabajamos, cuanto tiempo vamos a estar aquí, etc.) empezó a sacar papeles y a echarles un vistazo, mientras insistía en ofrecernos té. Y mientras esperábamos el té, él y su compañero hablaron sobre la final del mundial, sobre el clima de España, y sobre lo mucho que les gusta el azafrán español, para pedir a continuación el nº de teléfono de Jorge y comprobar delante de nosotros que el número que le habíamos anotado era correcto, por si tenía que pedirnos algo de España en alguna ocasión.

Después de eso nos llevó a ver la caja. Pudimos comprobar que la torre estaba seriamente dañada, pero decidimos no protestar porque lo único que queríamos era llevárnosla a casa, e íbamos con la lección aprendida de sonreir y no protestar.

Después de eso volvimos a su despacho, y empezaron a calcular el precio que tendríamos que pagar para llevarnos el ordenador. Ya llevábamos casi hora y media allí dentro, y como era cerca de la una, nos dijeron que nos fuéramos a comer y volviéramos a las dos, que tenían que preparar unos papeles mientras, y así al volver ya lo tendríamos todo listo…

Nos fuimos esperanzados a buscar algún sitio donde comer, y volvimos a las dos en punto para terminar con todo esto. Entramos directamente en el despacho de los dos tipos, que debían creer que habíamos ido a conseguirles azafrán, porque al vernos llegar con las manos vacías, sonriendo nos dijeron “uy, a las dos de la tarde esto está cerrado, ya no os podemos entregar la caja. El lunes o martes os la llevarán a la oficina.”

Hablando con amigos de aquí, anoche mientras cenábamos juntos, nos dijeron que evidentemente, esos dos tipos esperaban algo de colaboración por nuestra parte, y nadie nos ha dado muchas esperanzas de conseguir el ordenador. Esperaremos hasta el martes, y si no el miércoles tendremos que ir con algún regalo que acelere los trámites.

Y es que, como el anuncio, esto es Incredible India.